20 sept. 2010

Nueva temporada.

Ya hace una semana que hemos empezado la temporada en wushu. Este curso que nos espera por delante va a estar interesante, tanto en campeonatos como en entrenamiento. Va a ser mi primer año en junior (categoría superior a cadete) y no me lo van a dar todo hecho. Ahora tendré más responsabilidades, más formas que aprender, más nivel de exigencia, etc.
El entrenador ya nos dijo el calendario de actividades que tengamos, que no son pocas:
- 1 o 2 entrenamientos federativos al mes (entrenamientos intensivos de 4 horas para deportistas de élite).
- 20 de noviembre campeonato internacional en Ibiza.
- Exhibiciones en varios lugares de Madrid para que la gente conozca más el deporte.
- 5 y 6 de marzo campeonato de España
- Abril/Mayo torneo en Toledo
- Junio: campeonato internacional, torneo en Ourense (probablemente)
- Julio: viaje de dos semanas a china a entrenar con los mejores del mundo en la cuna del deporte.

Bueno y de momento eso es todo, lo más probable es que hayan más cosas durante el año, pero ya nos lo irán diciendo. Actualmente estamos ejercitando nuestra flexibilidad y nuestro físico. Mi opinión es que con todo ese trabajo mejoraremos un montón pero creo que es excesivo. El que nos lo planea y “manda” en ese entrenamiento trabaja como entrenador personal y pienso que viene estresado del trabajo y lo paga con nosotros, unos humildes jóvenes que también sentimos dolor y nos cansamos. El piensa que somos robots o chinos, básicamente lo mismo. Sus sesiones son inhumanas. Acabamos reventados, con las camisetas cómo si nos hubiésemos metido en la ducha con ella y encima tenemos 15 minutos de viaje andando hasta casa. Normalmente suelen ser 5, así que imaginaos lo lentos y reventados que vamos. No sentimos las piernas. Pero bueno, quien algo quiere algo le cuesta, imagino que luego se lo agradeceremos. Y aquí concluye mi entrada sobre esta nueva temporada de wushu.

17 sept. 2010

No todo son cuentos de hadas.

La vida no es como la pintan en los cuentos de hadas que nos cuentan de pequeños. Es dura y difícil de llevar, en ocasiones te hace sentir mal, y los momentos de felicidad se tratan de alargar al máximo porque cada vez se hacen más contados. Y cuando parece que todo va bien, las cosas se complican, es una ley que nunca falla. Si todo va bien es que algo va mal, nada puede ser perfecto ni ideal. La gente ya no es como antes, te sonríe a la cara y te apuñala por la espalda. No puedes condicionar tus actos a los que deberían llevar a cabo los demás, ahora solo debes mirar por ti mismo, por ti y por nadie más… la gente se ha vuelto egoísta, manipuladora y falsa. Nadie dice lo que piensa. Haciendo así las relaciones tensas y complicadas. ¿Por qué la gente se complica la vida así? Es difícil continuar como siempre si nadie pone de su parte. ¿Progreso? Yo lo veo como un paso atrás, la vida es más larga, pero, ¿merece la pena alargar la vida si la sufrirás hasta el último momento? ¿No es mejor una vida corta y feliz que una más larga y sufrida? La gente piensa lo que quiere, sufre lo que quiere, pero, a veces, en actos inconscientes deja claro lo que piensa, y es entonces cuando duele. No duele la falsedad, no duele la traición, duele un simple gesto. No hacen falta ni meses ni años para hacer daño a alguien, un segundo es suficiente, un gesto, una palabra, una mirada. Porque qué razón tienen los que dicen que hay miradas matan…